Cómo hacer investigación UX de guerrilla

Cada vez hay menos empresas que cuestionen la necesidad de llevar a cabo una fase de investigación a la hora de emprender un proyecto de diseño de un producto digital. Un análisis de usuarios nos permitirá trabajar con algo más que suposiciones y mejores prácticas, ya que podremos conocer de primera mano sus necesidades. No investigar supone arriesgarse a un desastre, creando un producto con dificultades de usabilidad o que no resuelva los problemas de las personas.

Aunque esa situación es cada vez menos frecuente, no siempre disponemos del tiempo y del presupuesto necesario para investigar con la profundidad y rigor que nos gustaría. En esos casos es cuando podemos aplicar una investigación UX de guerrilla.

¿Qué es la investigación UX de guerrilla?

La investigación UX de guerrilla es básicamente tomar un método de estudio de usuarios y alterarlo ligeramente para reducir tiempo y coste, sabiendo que también perdemos rigor y profundidad. Se trata de mantener un equilibrio para conseguir información útil a la hora de diseñar.

Este tipo de enfoque es eficaz no solo porque requiere de una menor inversión, sino también por su flexibilidad.

¿Cuándo funciona mejor la investigación UX de guerrilla?

Este enfoque de análisis da buenos resultados si el alcance de la investigación está definido y es reducido. Estas situaciones se suelen dar al principio de un proyecto, con pequeños estudios de campo en los que obtenemos información del usuario en el momento de completar una tarea. Por ejemplo, darse de alta en una app, comprar un billete en un transporte público, o asistir a un evento. También son útiles para hacer pruebas de concepto, tanto en papel como en mockups, de alguna funcionalidad o flujo concreto.

El éxito de una investigación de guerrilla reside en la facilidad para encontrar participantes. Es más sencillo emplear este método cuando diseñamos productos orientados a un consumidor general, o cuyo uso no requiera de un conocimiento especializado, o de una experiencia concreta.

Las tácticas de análisis de guerrilla no son recomendables con temas delicados, como salud, política o dinero, o si el uso de un producto requiere un contexto concreto.

¿Cómo adaptar una investigación con usuarios a un método de guerrilla?

Aunque sea una forma flexible de llevar a cabo un análisis con usuarios, la investigación de guerrilla requiere de planificación.

  1. El primer paso es acotar el alcance del estudio. Una forma de hacerlo es el de empezar definiendo unos objetivos de máximos y a partir de ahí, escalar esos objetivos hasta encontrar el punto en el que sería realista poder conseguir resultados satisfactorios. Otra forma de hacerlo, si tienes ya un prototipo, es de elegir una serie de tareas o flujos, no más de tres, que quieres testear. Es importante también definir qué métricas vas a utilizar y cómo se van a aplicar los resultados.
  2. Lo siguiente es escoger el método de estudio apropiado para responder a las preguntas planteadas en los objetivos. Consideraciones de tiempo, presupuesto y capacidad de reclutar participantes serán claves a la hora de escoger un método que resuelva las cuestiones planteadas.
  3. Aunque ya tengas definido el público objetivo de tu producto, es preciso evaluar si necesitas centrarte en un segmento concreto o no. Si quieres asegurarte de que tratas con las personas adecuadas lo mejor es preparar una serie de preguntas que te permitan filtrar e identificar los usuarios que buscas.
  4. Prepara un guion en el que te presentas y explicas al participante qué tendría que hacer y cómo se usaría esta investigación.
  5. Escoge una ubicación donde puedas encontrar fácilmente a tu público objetivo. Si estás analizando una aplicación sobre alimentación saludable, la cafetería de un gimnasio sería un lugar adecuado, por ejemplo.

¿Puedo hacer investigación UX de guerrilla online?

Muchas veces la investigación de guerrilla se centra en extraer insights de usuarios de forma cualitativa, al principio de un proyecto, cuando como mucho disponemos de un mockup en alta fidelidad. Pero también es posible, con la ayuda de herramientas online, hacer análisis de guerrilla de productos digitales en funcionamiento. Así obtendremos información cuantitativa y cualitativa importante de cara a evaluar y optimizar la usabilidad de ese producto.

  • Casi todos los productos digitales, web o app, utilizan una herramienta de analítica como Google Analytics. Esta herramienta, por ejemplo, es gratuita, fácilmente accesible y puede proporcionar información de uso de una web o app, con posibilidad de segmentar por criterios demográficos o de comportamiento, así como detectar cuellos de botella en la navegación.
  • A nivel de página o de pantalla, los mapas de calor son una herramienta interesante para analizar si los visitantes han visto aquello que queremos que vean o utilizan ciertas funcionalidades de la página.
  • El estudio de palabras clave es un análisis SEO que nos permitirá saber qué términos usan más habitualmente nuestros usuarios en buscadores. Esto nos puede ayudar a la hora de planificar la arquitectura de información, guiar la estrategia de contenidos y detectar necesidades de optimización SEO y de creación de páginas de captación de tráfico de buscadores.
  • Los tests A/B sirven para validar hipótesis y suposiciones con usuarios reales. Mostrando aleatoriamente dos flujos de compra diferentes podemos saber, por ejemplo, cuál tiene un menor nivel de abandono del carrito.
  • Si nos vemos muy apurados de tiempo y presupuesto podemos utilizar plataformas de encuestas. Son efectivas para conocer rápidamente impresiones generales sobre la página, el contenido o la marca del producto.

La investigación de usuario siempre es positiva

La investigación UX de guerrilla tiene ventajas evidentes en un contexto de tiempo y presupuesto limitado, pero no puede sustituir a un programa de análisis de usuario completo y riguroso. Aun así, dedicar tiempo a averiguar qué necesidades y problemáticas tienen nuestros usuarios, aunque sea poco, tendrá un impacto positivo a la hora de elaborar productos digitales útiles y usables.