La experiencia de usuario busca colocar al consumidor en el centro de cada proyecto. Sus necesidades son tenidas en cuenta al diseñar cada interacción con el servicio o producto, para hacerle la vida más fácil y conseguir un mayor engagement. Pero ¿cómo diseñar para un usuario que no conocemos y cuyas motivaciones no tenemos claras?

Para solventar estas situaciones existen las personas: un modelo de trabajo que pretende incluir información personal, comportamientos, contexto y otra información de interés sobre el grupo de usuario al que queremos dirigirnos. Hoy, vamos a contarte cómo puedes empezar a crear personas para trabajar en la experiencia de usuario.

¿Cómo se crean las personas para un proyecto UX?

El diseño de personas para cualquier proyecto UX pasa por tres procesos bien diferenciados. El primero consiste en entender al usuario: ¿qué necesita y cómo puedo ayudarle? El segundo, en conocerle: ¿qué comportamientos tiene y cuáles son sus objetivos? El tercero, consiste en materializar este trabajo en personas que definan a nuestro usuario tipo.

  • Recopilar información de los usuarios. Puedes conseguirla a través de los stakeholders del proyecto, mediante entrevistas personales, observando a usuarios reales de otros servicios o productos similares o usando datos de analítica. Cuanto más precisa sea la información que obtengas, mejores resultados.
  • Buscar patrones de comportamiento. Una vez tengas el máximo de información posible de los usuarios, deberás analizarla para encontrar patrones de comportamiento (abandono de páginas, desinstalación de una app, etc.) Estos patrones te ayudarán a agrupar a los usuarios según sus reacciones antes los mismos estímulos.
  • Definir las personas. El objetivo de esta fase es generar empatía con el usuario: introduce algunos datos personales que sean de utilidad, como la edad, el poder adquisitivo, la formación… Puede que te encuentres con que tu proyecto UX tiene más de una persona. En este caso, debes diseñar para la persona primaria buscando, eso sí, que las secundarias también se sientan cómodas en el diseño que estás creando.
  • Crear un escenario en el que estas personas tengan que interactuar con tu producto o servicio para solucionar una necesidad. Recuerda: las personas en sí mismas no tienen ningún valor, solo lo adquieren cuando las colocamos en un escenario concreto.

¿Por qué es útil crear personas?

Crear perfiles de personas nos ayuda a recopilar muchísima información sobre el consumidor al que nos estamos dirigiendo. ¿Qué le motiva? ¿Qué ingresos medios tiene? ¿Cuáles son sus objetivos a medio plazo? ¿A qué objetivos aspira? ¿Qué manejo tiene de las nuevas tecnologías? Estas y otras muchas preguntas las podemos responder a través del proceso de creación de personas para nuestro proyecto.

Toda esta información es aplicable no solo al producto o servicio final, sino a la propia estrategia de negocio. Al crear personas obtenemos un conocimiento más profundo del comportamiento del usuario y de sus necesidades.

#1. Permite saber para quién estamos diseñando un producto o un servicio

Y, más importante todavía, para qué lo estamos diseñando: las personas nos ayudan a saber qué necesidades podemos cubrir con nuestro producto o servicio porque las colocan justo en el eje de todo el proceso de diseño.

#2. Genera empatía

Al diseñar una persona conseguimos una perspectiva parecida a la del usuario: así podemos proporcionar mejores experiencias.

#3. Ayuda a tomar decisiones más acertadas

Sabemos qué motiva al usuario, qué necesidades tiene y a qué aspira. De esta manera, podemos priorizar unas acciones sobre otras y tomar uno u otro rumbo en cada paso del proceso de diseño.

#4. Unifica la visión de los equipos de trabajo

En el diseño de un producto o un servicio intervienen muchos profesionales de sectores diferentes, y buscar una experiencia de usuario satisfactoria requiere que todos estén alineados con el usuario. Las personas ayudan a clarificar para quién estamos diseñando y mantener a ese usuario siempre en el centro de todas las acciones.